Aktua organizó un encuentro de profesionales de la construcción y arquitectura sostenible el pasado día 16 de junio de 2012 en el Hotel Monumento Mas Passamaner.
El objeto de las jornadas era doble, por un lado sintetizar la gran cantidad, diversidad, calidad y racionalidad de los certificados/ores en construcción sostenible, de otro lado, una mesa abierta de propuestas en detalles constructivos que mejorando o igualando la funcionalidad de elementos constructivos tradicionales disminuyan la inversión, low cost, y/o mejoren la huella de carbono.
Respecto a los diferentes sistemas de calificación, destacar el más internacional LEED, con una propuesta de continua mejora y especialmente presente y útil en edificios terciarios en España, sin duda el de mayor prestigio, a la vez que el más costoso tanto en la adaptación de los edificios como en la tramitación del mismo.
A nivel nacional el GBCE, Green Building Concuil España, homólogos de los estadounidenses creadores de LEED, nos proponen VERDE. Al ser de creación nacional sea la más adaptada a nuestra idiosincrasia, consistiendo en una comparación entre el edificio inicial que cumple estrictamente la normativa y su hermano gemelo mejorado.
En las certificadoras sostenibles cada comunidad no ha querido ser menos, y ha considerado tener la suya propia, muchas unidas a institutos tecnológicos de vivienda y edificación, y algunas relacionadas con subvenciones y/o financiación concedidas por las propias comunidades. El Perfil de Calidad, PdC, del IVE, Instituto Valenciano de la Edificación, para la Comunidad Valenciana, podría ser el que más nos interesa por el radio de actuación de los asistentes, más teniendo en cuenta que ya se encuentra en experiencia piloto su versión para rehabilitación.
Otros institutos, universidades, colegios y particulares se están apresurando a formar a profesionales del sector como certificadores, o anuncian máster que prometen adoctrinar en construcción sostenible, aprovechando el tirón de esta tendencia.
¿Qué hay ve verdad y útil en todo esto?
Bajo el estricto criterio personal de la mayoría de los participantes, lo verdaderamente importante es que se ha pasado de la consideración a la incorporación de la sostenibilidad como uno más de los criterios de diseño en la arquitectura y construcción actual, que ningún proyecto y estudio que merezca estar a la vanguardia, dejará a un lado los principios del ahorro energético y el respeto por el medio ambiente.
Ahora bien aún parece que estamos lejos de encontrar una «vara» de medida común y homogénea, y debe ser el promotor con el asesoramiento del proyectista quien decida a que sistema de certificación acogerse, según sea el objeto del edificio, uso y destino final. Todos los sistemas son buenos, aunque no todos lo son para todos los proyectos; hay que tener cuidado en la elección, porque podemos caer en unos sobre costes que hagan peligrar la verdadera sostenibilidad del proyecto, o en una amalgama de documentación que estrangule el tiempo de los profesionales, dejando de lado la investigación y adaptación al edificio de las mejores medias eficientes en la dualidad edificio/usuario particular, porque cada usuario tiene una necesidades y lo más eficiente es satisfacerlas con el menor coste de inversión y mayor ahorro energético de futuro, sin olvidarnos de una buena gestión medioambiental durante el proceso constructivo.
Ojo porque también hay mucho marketing en el mundillo, desde profesionales que utilizan la sostenibilidad como excusa para elevar sus honorarios y PEMs sin aportar mayor diferenciación, a máster que no dejan ser aglomerado de software de modelización que no enseñan a proyectar en sostenible.
En cuando a los detalles y elementos constructivos propuestos para la contención de la inversión inicial y mejora del ahorro energético futuro quedan a buena custodia de sus inventores, y esperamos pronto verlos incorporados en sus próximas obras.